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Pedofagia

Por Cristian Salgado Poehlmann

Más allá del cuestionable discurso de que Chile es un país que prácticamente se desvive por y para el metal –basta ver las paupérrimas asistencias a las fechas en vivo de varias bandas nacionales–, la producción de brutal death metal, a diferencia de la de otros subgéneros, no resulta abundante. Pedofagia (Rancagua, 2009) poco a poco se ha convertido en una de las instituciones en esta materia, pese a estar recién ad portas de que su primer larga duración, Torturando la Infancia, esté en el mercado. Antes, muy poco. Apenas un rehearsal, Obsesión Compulsiva por la Recién Nacida (2010), material que la banda ni siquiera editó de forma oficial. No masivamente, al menos. Solo una decena de copias que el bajista y vocalista Raúl Barahona llevó a una tocata en Paine. El resto de la distribución fue solo digital, un par de canciones subidas a Internet y capítulo cerrado. Y es que entonces Pedofagia parecía otra banda, una muchísimo más débil.

Torturando la Infancia, CD que Rotten Cemetery Records editará dentro de las próximas semanas, es un trabajo que marca un claro avance en la carrera de Pedofagia. El trío compuesto por Raúl Barahona (bajo y voz), Karadima (guitarra) y LeoKiller Barahona (batería) pasó de ser un proyecto más –como muchos que pululan en el brutal death metal mundial, de moda entre 2005 y 2010– a una banda con orgánica propia, que no muestra dificultad alguna para distanciarse de la planicie y chabacanería a la que tantos grupos del subgénero, probablemente por incapacidad, obedecen. Se trata de un disco vertiginoso, particularmente recomendable para aquellos que siguen los derroteros de Suffocation, Deeds of Flesh, Cannibal Corpse y las armonías esquizofrénicas de Hate Eternal. Su distribución cruzará las fronteras nacionales, pues la casa discográfica de la banda licenció el CD a Sevared Records, etiqueta de reconocido prestigio en el brutal death metal, que en su catálogo cuenta con agrupaciones de la talla de Decaying Purity, Pathology, Putrid Pile y Sepsism.

Pedofagia: Obsesión Compulsiva por la Recién Nacida (2011)

El disco fue grabado en Rancagua entre noviembre de 2013 y abril de 2014 por Sebastián Hidalgo, quien también estuvo a cargo de la mezcla y edición. Para la masterización Pedofagia utilizó artillería santiaguina: Pablo Clares de DM6 Studio. La banda recuerda detalles del proceso: “El ambiente de trabajo fue algo complicado, ya que vivimos en lados distintos –el batero en Rengo, el guitarra en Isla de Maipo y el bajista en Rancagua–, entonces se hizo complicado reunirse a ver detalles, pero lo logramos. Trabajamos las armonías, riffs, etcétera, para que se puedan ejecutar en vivo tal como suenan en estudio. No nos interesa grabar algo que luego no podamos tocar. Al fin tenemos los integrantes adecuados, los temas suenan más ordenados y mejor ejecutados, además que con el paso del tiempo hemos agregado detalles que hicieron que los temas se escuchen más brutales y oscuros”.

El concepto lírico llegó de forma más fluida, sin tanta búsqueda. Y es que desde sus primeros días, Pedofagia encontró una personalidad como banda, cuando decidió explotar un tópico específico y hacer de este su leitmotiv. Ahí está, naturalmente, su nombre. Pero no todo es contenido, sino también forma: la elección del idioma al momento de cantar le otorga un color especial a la música. Sumados ambos elementos, Pedofagia está lejos de ser una copia: “Si bien es cierto que en el disco abarcamos temas como la necrofilia o los aspectos psicológicos de los asesinos en serie, el tema central es el abuso y tortura contra los menores de edad, la esencia de Pedofagia. Generalmente, tratamos dos aspectos: uno que describe el acto del psicópata y otro que busca desarrollar las motivaciones de la realización del accionar psicopático. Este último es el aspecto que nos interesa desarrollar en mayor amplitud, ya que estas acciones no son gratuitas, tienen razones de ser. Y como nos interesa que el mensaje llegue de forma clara y directa, nuestras letras están en español”.

Pedofagia: Torturando la Infancia (2014)

Cuando el brutal death metal estuvo particularmente de moda, aparte de la proliferación de bandas, también se dio otro fenómeno, el de las carátulas rebalsadas de una estética, por así decirlo, “digital”. El poco filtro a la hora de editar música por parte de los sellos también afectó el aspecto visual de los discos. Un antecedente: Back from the Dead de Obituary, cuyo arte –excluyendo la carátula, por cierto– tiene un fuerte influjo de ilustraciones deudoras de la animación en 3D. Y si bien esta tendencia está en franco descenso, incluso Suffocation, en su álbum Pinnacle of Bedlam (2013), cayó en el infortunio. La lucidez de Pedofagia consistió en encontrar un ilustrador que rescatara el trazo manual en una carátula de brutal death metal y, al mismo tiempo, mantener un diálogo constante: “La carátula estuvo a cargo de Sidjimbe, artista indonesio dedicado a hacer el arte de bandas de brutal death metal. Trabajar con él fue muy gratificante, ya que siempre estuvo dispuesto a materializar las ideas que le presentamos y entregó todo a su debido tiempo”.

Del futuro de Pedofagia más allá de Torturando la Infancia, la banda es escueta, incluso diplomática: “Presentar el disco en vivo lo más posible, crear nuevas canciones e intentar que el mensaje sea cada vez más enfermo, retorcido y oscuro”.

Uranus 18 / February / 2015

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